Historias de esperanza

Yazmina, receptora de tejidos

Conocida por sus amigos y familiares como Yazzy, Yazmina era sólo una niña de Wyoming cuando empezaron los numerosos procedimientos dentales.

Nació con una afección genética común llamada hipodoncia, por lo que le faltaba uno de los dientes del ojo adulto. Con el tiempo, su mandíbula desarrolló un hueco en el lugar donde habría estado la raíz del diente que le faltaba.

Cerrando la brecha
Yazzy se sometió valientemente a una serie de tratamientos dentales a lo largo de los años. Por desgracia, se sentía tan acomplejada que apenas sonreía.

Hubo todo tipo de aparatos, retenedores y ajustes hasta que finalmente los médicos le aconsejaron que la mejor opción para tener una sonrisa "normal" era operarse.

El proceso de implante dental, como el que le hicieron a Yazzy, suele requerir el injerto de hueso donado por un donante de tejido fallecido. El injerto proporciona la estabilización necesaria a la zona y estimula el crecimiento de hueso nuevo en el lugar donde se colocará el implante.

Sonriendo a través de

"Gracias a un desconocido que dijo sí a la donación, ahora puedo sonreír", dice Yazzy. "El regalo que recibí me ha dado la confianza para vivir mi vida plenamente. Ahora sonrío todo el tiempo".

En 2016, el tío de Yazzy, Chris, falleció y se convirtió en donante de tejidos. Chris tocó muchas vidas a través de sus donaciones de tejidos, lo que ha significado mucho para Yazzy desde que se convirtió en receptora de tejidos.

Yazzy y su familia tienen una perspectiva única de la donación. Conocen la pérdida de un ser querido, la agridulce esperanza que puede aportar la donación y el poder transformador que los trasplantes e injertos pueden tener para personas como Yazzy.

Gracias a sus experiencias personales y a la confianza que le da su nueva sonrisa, el cielo es el límite para Yazmina.