Historias de esperanza

Sean, receptor vivo de un donante de riñón

Sean era una persona activa a la que le gustaba dedicar tiempo a correr largas distancias, nadar y hacer senderismo, y también actuaba a tiempo completo como músico a lo largo de la costa este. En 2000, a Sean le diagnosticaron colitis ulcerosa, una enfermedad del intestino grueso, y posteriormente colangitis esclerosante primaria, un tipo de enfermedad hepática que afecta a los conductos biliares.

Dos enfermedades potencialmente mortales

El activo estilo de vida de Sean se vio truncado en el verano de 2021, cuando ingresó en el hospital debido a un fuerte dolor abdominal. Allí, los médicos confirmaron que Sean sufría una insuficiencia hepática. Por desgracia, su diagnóstico se complicó al descubrirse un cáncer de vías biliares. Sin un trasplante, Sean no sobreviviría.

Los donantes vivos son héroes vivos

En junio de 2022, Sean recibió un hígado de su héroe en la vida real y donante vivo, Anthony. Anthony vivía en California con su mujer y sus dos hijos y, a pesar de vivir en la otra punta del país, viajó a Nueva York para donar el 68% de su hígado* a Sean, un regalo que le salvaría la vida. Anthony se quedó cerca de un mes tras la operación para que el hospital pudiera controlar su estado de salud.

A lo largo de todo el proceso de trasplante, los amigos y la familia de Sean nunca dejaron de apoyarle, motivándole y animándole a mantenerse fuerte y a seguir luchando contra viento y marea. También contó con el apoyo de los fans de su banda. Sin embargo, uno de sus mayores apoyos fue su donante vivo.

"El don de órganos de Anthony no sólo me dio el regalo de la vida y me devolvió a mi familia y a mis seres queridos, sino que también contribuyó a redefinir mi propósito en la vida, y le estaré eternamente agradecida por ello."

Nueva perspectiva vital

Sean tiene ahora una nueva perspectiva de la vida; está más presente en la vida de su familia y dejó su antiguo trabajo para centrarse a tiempo completo en su carrera musical. Diez meses después de vencer al cáncer y recibir el trasplante de hígado, Sean volvió al estudio de música y a actuar en locales de la costa este. Todos los días agradece su segunda oportunidad en la vida y ahora defiende y asesora a otras personas que se enfrentan a un tratamiento contra el cáncer o que esperan un trasplante que les salve la vida.