Historias de esperanza

Mike, donante, y Maureen, receptora y familiar de donante

Un regalo que cambia la vida

Maureen tenía 29 años cuando le diagnosticaron una enfermedad renal y se vio en la necesidad de un trasplante que le salvara la vida. El 24 de noviembre de 2009, Maureen recibió el regalo de un nuevo riñón de un donante vivo, Kim.

Tras su experiencia con la enfermedad renal y recibir su trasplante, Maureen supo que quería volver a estudiar y dedicar su vida a ayudar a los enfermos renales. Ingresó en la escuela de enfermería y más tarde se convirtió en enfermera de diálisis. Durante la última década, Maureen ha trabajado en el campo de la diálisis, aportando una perspectiva única a sus pacientes como alguien que entendía por lo que estaban pasando.

Siete años después de su trasplante, Maureen y su marido tuvieron una hija, algo que no estaban seguros de poder hacer debido a la enfermedad de ella. Maureen sabe que sin la increíble generosidad de Kim, no habría sido posible: "Hoy no estaría aquí, en esta vida que he creado, sin el acto desinteresado de una persona. Ahora puedo ayudar e influir en otras personas que se encuentran en la misma situación que yo. Creo que nunca podré explicar de verdad lo agradecido que estoy".

Generosidad Continuación

El trasplante de Maureen afectó a toda su familia, especialmente a su padre, Mike. A él le conmovió el acto altruista de Kim de convertirse en donante vivo. Conocido como el alma de la fiesta, Mike era una persona carismática, ambiciosa y motivada. Se preocupaba mucho por sus amigos y su familia y, tras el trasplante de su hija, se planteó convertirse él mismo en donante.

En 2017, Mike falleció inesperadamente, y se preguntó a su familia si dirían que sí a que Mike fuera donante de córnea y tejidos. Maureen y su familia sabían lo agradecido que estaba por el trasplante que salvó la vida de Maureen, y confiaban en que él querría ser donante. La familia de Mike dijo que sí, y el mismo día, el 24 de noviembre, en que Maureen recibió su riñón donado ocho años antes, Mike se convirtió en donante de córnea y tejidos.

"El don de la vida es el mejor regalo que se puede hacer", afirma la familia de Mike. "Como nuestra familia tuvo la bendición de que alguien donara un riñón a Maureen, sabíamos que nuestro padre querría devolver el regalo con la donación de sus ojos y tejidos".

Los donantes de órganos, ojos y tejidos no sólo salvan vidas, sino que inspiran a otros a registrar su decisión y dar el don de la vida y la curación a otra persona. Registre su decisión hoy mismo en RegisterMe.org y comparta sus deseos con sus amigos y familiares para ayudar a inspirar a otra persona a hacer lo mismo.