Historias de esperanza

Elias, receptor pediátrico de hígado

Elías nació con deficiencia de alfa-1 antitripsina, un trastorno hereditario que aumenta el riesgo de enfermedad hepática, y debido a su enfermedad, Elías era hospitalizado con frecuencia y a menudo estaba demasiado cansado para jugar con sus compañeros.

Elías, de nueve años, quería ser activo y practicar deporte con los demás niños del colegio, pero su salud se lo impedía.

En junio de 2022, a Elías le diagnosticaron cirrosis hepática, hipertensión arterial y bazo dilatado, y fue incluido en la lista de candidatos para un trasplante de hígado. Un mes después, Elías recibió el trasplante, un regalo de un donante que no solo le salvó la vida, sino que se la cambió por completo.

Prosperar tras un trasplante

Antes de su trasplante, Elías dormía hasta 15 horas por noche y faltaba mucho al colegio por las visitas al hospital y al laboratorio. Dos años después del trasplante, Elías tiene más energía que nunca y por fin puede pasar más tiempo jugando con sus hermanos y disfrutando de deportes como la natación y el fútbol. Incluso ha ido a su primer campamento y ha hecho más amigos gracias al deporte y al colegio. Desde que ha vuelto al colegio con más regularidad, Elías ha ganado dos premios.

"El regalo de mi donante me hace llorar al hablar de ello, pero es lo más especial que alguien ha hecho por mí. Estoy muy agradecida. Habría muerto sin él".