Historias de esperanza

Cameron, donante fallecido, y Sarah, madre donante

Cameron era amable, compasivo y sabía hacer que todos los que le rodeaban se sintieran apreciados. También era espontáneo, intrépido y lleno de energía. Siempre en busca de aventuras, a Cameron le apasionaban las cosas que se mueven rápido, como conducir motos de nieve y motocross, y correr con coches teledirigidos. Por desgracia, cuando Cameron tenía sólo 22 años, su madre, Sarah, recibió una llamada telefónica con noticias que ninguna madre quiere oír: Cameron había sufrido un terrible accidente de coche.

El regalo de la vida de Cameron

Sarah se sentía como atrapada en un mal sueño. Al llegar al hospital, se enteró de que el accidente de Cameron había sido mortal. Desolada por la noticia y tratando de comprender que el brillante futuro que había imaginado para Cameron no se haría realidad, Sarah encontró un consuelo inesperado cuando supo que Cameron podía ser donante de órganos. Su hijo se había ido, pero seguiría vivo dando vida a otros. Como para asegurarle a Sarah que esto era cierto, un arco iris llenó el cielo desde la ventana de la habitación de Cameron cuando se despidió de él. Sarah sintió la paz de saber que Cameron ayudaría a muchas otras personas que tanto lo necesitaban.

La vida después de la donación

En el momento de la donación de Cameron, Sarah sabía que mientras ella lloraba lágrimas de tristeza, quienes esperaban trasplantes que les salvaran la vida lloraban lágrimas de gratitud y alegría. Sarah, que estaba registrada como donante, necesitó que su hijo se convirtiera en donante para comprender plenamente el verdadero regalo que supone la donación de órganos, ojos y tejidos. Además de ayudar a sus receptores, la donación ayudó a Sarah a sobrellevar su dolor y a dar sentido al prematuro fallecimiento de Cameron.

Hoy, Sarah, como madre donante, tiene un nuevo propósito en su propia vida. Como dedicada defensora de la donación de órganos, tiene la misión de compartir la historia de Cameron y correr la voz, para que otros también tomen la decisión de registrarse como donantes de órganos. Los esfuerzos locales de Sarah tuvieron un gran impacto en abril de 2018, cuando organizó 192 vallas publicitarias digitales en 33 mercados para promover el Día Nacional Dona Vida Azul y Verde y el Registro Nacional Dona Vida. Sarah está haciendo todo lo que puede para llevar esperanza a aquellos que están esperando - al igual que lo hizo su hijo.